Pago por VISA · IVA incluido · Solo para mayores de 18 años
Vidente con recorrido
Soy Fátima, vidente médium. Trabajo sin cartas: percibo directamente y te lo cuento tal cual me llega.
Llama al 942 940 415Visa cerrada. La llamada se corta automáticamente. No pagues más de lo que pides.
Fijo 1,21 €/min · Móvil 1,57 €/min. IVA incluido. Servicio de entretenimiento para mayores de 18 años.
Precio cerrado por adelantado. Sin renovaciones automáticas ni cargos sorpresa.
No uso cartas ni péndulo. Me das tu nombre, me quedo un momento en silencio y empiezo a contarte lo que percibo. A veces son imágenes, a veces sensaciones físicas, y siempre te digo de qué tipo es lo que me llega, porque no todo tiene el mismo peso.
Una buena parte de mis consultas son duelos: gente que necesita cerrar algo con alguien que ya no está. Lo trato con mucho cuidado y sin prometer nada de antemano. Si en una consulta no me llega nada, te lo digo y no te cobro el tiempo: eso no se fuerza.
Precio cerrado antes de empezar. Sin cuotas, sin permanencia y sin sorpresas en la factura.
20 Minutos
Consulta completa
20 minutos por 9,50 euros
Llamar al 942 940 415Visa cerrada: la llamada se corta sola al agotar los 20 minutos. IVA incluido.
30 Minutos
+ 5 de Regalo
35 minutos por 14,50 euros
Llamar al 942 940 415Visa cerrada: la llamada se corta sola al agotar los 35 minutos. IVA incluido.
40 Minutos
+ 5 de Regalo
45 minutos por 18,50 euros
Llamar al 942 940 415Visa cerrada: la llamada se corta sola al agotar los 45 minutos. IVA incluido.
50 Minutos
+ 10 de Regalo
60 minutos por 23,50 euros
Llamar al 942 940 415Visa cerrada: la llamada se corta sola al agotar los 60 minutos. IVA incluido.
Con tarjeta decides los minutos y conoces el importe antes de empezar. Al agotarse, la llamada se corta sin que tengas que hacer nada.
Realiza una consulta · 942 940 415Desde 2001 atendiendo, y cada consulta me sigue pidiendo la misma calma.
Atiendo cualquier consulta que me traigas. Donde más me buscan es en duelos y en lo que no se cuenta a cualquiera.
Cuando estoy atendiendo o necesito parar, una compañera me releva. Siempre hay alguien para escucharte.
Lo que me confíes no se comparte con nadie. De esa llamada no sale una palabra.
«Soy Petra. Atiendo solo por teléfono: sin verte la cara percibo con más claridad, y por eso no trabajo de otra manera.»
Contactar con Petra »«Soy Mónica, de Valencia. Precio cerrado y consulta clara: sabrás lo que pagas antes de empezar.»
Contactar con Mónica »«Soy Jade. Lo que mejor se me da son los tiempos: cuándo pasa, no solo si pasa.»
Contactar con Jade »En mi familia esto viene de lejos y nunca se habló de ello en voz alta. Mi madre sabía cosas y mi bisabuela también, pero eran otros tiempos y en el pueblo aquello se llevaba en silencio. Yo empecé a percibir a los siete años y me pasé la infancia pensando que le pasaba a todo el mundo.
Tardé hasta los treinta en aceptarlo. Fue después de perder a mi hermano: durante meses tuve una percepción constante que no supe manejar sola. Busqué a alguien que me enseñara a poner orden y a protegerme, y de ahí salió el oficio. Llevo veinticinco años atendiendo consultas.